Doxología de la Reforma: Las cinco solas en la Epístola a los Efesios

Sola Scriptura, Sola Fide, Sola Gratia, Solus Christus y Soli Deo Gloria son las cinco “solas” que constituyen el fundamento doctrinal del protestantismo. Es común ver en ámbitos académicos y, más recientemente, en las redes sociales, debates y exposiciones sobre la presencia de estos principios en las fuentes más antiguas del cristianismo histórico, como las homilías y los tratados de los padres de la Iglesia. Su objetivo es desmontar la idea de que la Reforma protestante inventó su base teológica desde el vacío. Por ello, con el fin de reforzar la postura protestante, es importante recurrir también a las Sagradas Escrituras, el primer texto del cristianismo, y comprobar que estas cinco solas derivan de allí.

Debido a su riqueza y profundidad doctrinal, la Epístola a los Efesios es un punto de partida conveniente para este ejercicio. Esta carta, destinada a la comunidad cristiana en Éfeso, fue escrita cerca del año 62 d. C. por el apóstol Pablo desde Roma. Cuenta con seis capítulos, de los cuales los tres primeros son singular y fuertemente teológicos, mientras que los tres restantes tienden más a la vida práctica de los creyentes (MacArthur, 2015, p. 1652).

Desde otro ámbito histórico, las cinco solas fueron acuñadas a partir del intento de reformar la Iglesia católica romana durante el siglo XVI y pretenden ser un resumen de la enseñanza de la Escritura recuperada mediante el método ad fontes o “de vuelta a las fuentes” (Williams, 2017, p. 14). Cada una de estas expresiones en latín encierra un profundo significado doctrinal. Sola Scriptura (Solo la Escritura) significa que la Biblia es la máxima autoridad para la Iglesia y la única infalible, suficiente en todo asunto de fe y práctica. Sola Fide (Solo por la Fe) expresa que el único medio por el cual las personas pueden ser justificadas delante de Dios a pesar de sus pecados es la confianza plena en la obra salvífica de Cristo que se presenta en el Evangelio. Sola Gratia (Solo por Gracia) refiere a que la salvación de los pecadores es un favor inmerecido de Dios y no el resultado de sus méritos u obras. Solus Christus (Solo Cristo) afirma que Jesucristo es la única persona que puede mediar entre Dios y los seres humanos, reconciliarlos con Él y darles vida eterna. Y finalmente, Soli Deo Gloria (Solo a Dios la Gloria) declara que la obra de la salvación tiene por fin último exaltar la grandeza inmensurable del Trino Dios.

Teniendo en cuenta todo lo anterior, vale la pena preguntarse ¿De qué forma las cinco solas de la Reforma protestante están contenidas en la Epístola del apóstol Pablo a los Efesios? A lo largo del capítulo 1 de Efesios, Soli Deo Gloria Solus Christus surgen con claridad en relación con la doctrina de la elección; asimismo, Sola Gratia y Sola Fide, son presentadas explícita y estrechamente unidas en el capítulo 2; además,Sola Scriptura se puede deducir del capítulo 3 de la epístola, si bien su aplicación normativa depende ampliamente de un debate posterior al contexto inmediato de Pablo. 




Si bien Efesios 3 permite inferir el principio de que la Escritura es doctrinalmente suficiente, su papel autoritativo en el contexto inmediato de la redacción de la carta tiene matices que contrastan con el contexto de la Reforma protestante.

Pablo afirma que su carta es suficiente para que los creyentes entiendan el misterio de la coheredad de los gentiles que le fue revelado. En los versículos 3-4 del capítulo 3, hablando de aquello que le fue declarado de parte de Dios, dice “antes lo he escrito brevemente, leyendo lo cual podéis entender cuál sea mi conocimiento en el misterio de Cristo”. Es decir, los dos primeros capítulos de Efesios permiten entender al lector exactamente qué es lo que le fue revelado a Pablo: “que los gentiles son coherederos y miembros del mismo cuerpo, y copartícipes de la promesa en Cristo Jesús por medio del evangelio” (3:6). 

Este misterio que Cristo ha “revelado a sus santos apóstoles y profetas por medio del Espíritu” (3:5) se encuentra por completo en la misma epístola. El apóstol no menciona una autoridad humana externa e infalible a la que acudir para tener el conocimiento completo. No pide consultar a la cátedra de Santiago en Jerusalén, ni a la de Pedro en Antioquía. Por el contrario, basta con leer lo que él ha escrito bajo la inspiración del Espíritu Santo para entender la verdad divina. Al respecto de este pasaje, John Stott (2020) afirma “en el cristianismo no hay ‘misterios’ esotéricos reservados para una élite espiritual. Por el contrario, los ‘misterios’ cristianos son verdades que (…) han sido reveladas por Dios y ahora pertenecen abiertamente a toda la Iglesia” (p. 85, traducción propia). La Escritura, por tanto, es suficiente en este asunto de fe. Con todo, vale la pena evaluar su papel como autoridad.

La naturaleza singular de la Iglesia del Nuevo Testamento nos permite ver el germen de la Sola Scriptura, pero dentro de un paradigma eclesial distinto al que se configuró en la Reforma protestante. Los cristianos del siglo I contaban con la presencia de los apóstoles vivos, los cuales interpretaban el Antiguo Testamento a la luz del mensaje del Evangelio, transmitían las enseñanzas de Jesús y daban orientación doctrinal a los creyentes. La revelación se daba de forma progresiva, de forma que por las distintas comunidades circulaba un cuerpo consistente de enseñanzas orales las cuales fueron siendo preservadas y fijadas en los escritos inspirados del Nuevo Testamento. Es por esta razón que en 2 Tesalonicenses 2:15 se lee “hermanos, (…) retened la doctrina que habéis aprendido ya sea por palabra, o por carta nuestra”, lo que describe esa etapa del período apostólico en la que la revelación todavía estaba siendo comunicada tanto oralmente como por escrito. Con todo, ya existía una apelación explícita a la suficiencia de la Escritura inspirada, como se enuncia en 2 Timoteo 3:16-17. 

La Reforma protestante se desencadenó 15 siglos después de la muerte de los apóstoles, con todos los libros neotestamentarios ya escritos, y en oposición a un catolicismo romano que se atribuía la preservación de una tradición apostólica infalible y externa a las Escrituras. Los reformadores respondieron a los argumentos pro-papales declarando que la Biblia era la única norma infalible de fe y práctica para la Iglesia. Por ello, aunque Pablo no formuló en Efesios ni en sus otras cartas la Sola Scriptura con la misma claridad con que aparecen las otras cuatro solas, es evidente que solo los escritos divinamente inspirados como los suyos poseen en la actualidad la autoridad normativa de la enseñanza apostólica.  


En medio de las enseñanzas y discusiones sobre el lugar que ocupan las cinco solas en las fuentes originales del cristianismo, la presencia de estas máximas en un libro inspirado tan completo teológicamente como la Epístola a los Efesios constituye una búsqueda de interés. Esta aplicación del método ad fontes emula el trabajo de los reformadores, quienes trabajaron para recuperar la pureza del Evangelio de Cristo que Pablo predicó.

La gloria divina en la predestinación, la mediación singular de Jesucristo, el favor inmerecido de Dios dado mediante la fe, y la transmisión del misterio de Pablo para toda la Iglesia son verdades bíblicas que deben motivar a todo creyente a contemplar su propia salvación y alabar a su Autor, el Dios Trino. La Reforma no inventó nada nuevo, sino que declaró lo que la Biblia ya enseñaba: que el cristiano es salvo por sola gracia, mediante la fe sola en la obra de Cristo solo, para la sola gloria de Dios, lo cual sabemos por la sola Escritura.


Calvino, J. (s. f.). Ephesians 1. Calvin’s commentary on the Bible. [Efesios 1. Comentario de Calvino sobre la Biblia.] StudyLight. https://www.studylight.org/commentaries/eng/cal/ephesians-1.html

Crisóstomo, J. (1889). Homily on Ephesians [Homilía sobre Efesios]. New Advent. https://www.newadvent.org/fathers/230100.htm?utm

De Rus, J. Ma. (Ed.). (2024). Biblia de Estudio Patrística. Editorial CLIE.

MacArthur, J. (2015). Biblia de Estudio MacArthur. Grupo Nelson.

Stott, J. R. W. (2020). The Message of the Efessians. [El mensaje de los Efesios] https://books.google.com.co/books?id=Vj7-DwAAQBAJ&printsec=frontcover&hl=es#v=onepage&q&f=true

Williams, G. J. The Five Solas of the Reformation: Then and Now [Las cinco solas de la Reforma: entonces y ahora]. Unio Cum Christo 3(1). https://doi.org/10.35285/ucc3.1.2017.art1